Un estudio reciente ha puesto de manifiesto la compleja relación entre las dietas vegetarianas y el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer. La investigación, la más extensa de su tipo hasta la fecha, analizó los hábitos alimentarios de más de 1.8 millones de personas, revelando beneficios significativos para los vegetarianos en la prevención de varios tumores comunes, pero también destacando riesgos inesperados para otros tipos de cáncer.
Este análisis global, coordinado por la Unidad de Epidemiología del Cáncer de Oxford Population Health y publicado en el British Journal of Cancer, comparó los registros de salud de vegetarianos, veganos, pescetarianos y consumidores de carne durante un seguimiento promedio de 16 años. Los resultados ofrecen una visión detallada de cómo las elecciones dietéticas impactan la salud oncológica.
Puntos Clave
- Los vegetarianos tienen un riesgo significativamente menor de mieloma múltiple, cáncer de páncreas, próstata, mama y riñón.
- Se observó una reducción del 21% en cáncer de páncreas y del 12% en cáncer de próstata para vegetarianos.
- Los veganos mostraron un riesgo un 40% mayor de cáncer colorrectal, dato que requiere cautela en su interpretación.
- Los vegetarianos tuvieron casi el doble de riesgo de carcinoma de células escamosas de esófago.
- Las dietas pescetarianas se asociaron con un menor riesgo de cáncer de mama, riñón e intestino.
Beneficios de la Dieta Vegetariana en la Prevención del Cáncer
El estudio ha revelado que la exclusión de la carne, especialmente la roja, puede reducir la probabilidad de sufrir algunos de los tumores más prevalentes. La doctora Aurora Pérez-Cornago, investigadora principal del trabajo, destacó la importancia de estos hallazgos.
“El estudio es una muy buena noticia para quienes siguen una dieta vegetariana porque tienen un menor riesgo de cinco tipos de cáncer, algunos de los cuales son muy frecuentes en la población”, afirmó Pérez-Cornago.
Los datos muestran una reducción considerable en el riesgo de varios cánceres. Los vegetarianos experimentaron un 21% menos de riesgo de cáncer de páncreas, un 12% menos de cáncer de próstata y un 9% menos de cáncer de mama en comparación con quienes consumen carne. Además, el riesgo de mieloma múltiple fue un 31% menor y el de cáncer de riñón, un 28% menor. Estos cinco tipos de tumores representan aproximadamente una quinta parte de todas las muertes por cáncer en el Reino Unido.
Dato Interesante
El equipo de la Universidad de Oxford controló variables como el índice de masa corporal, el tabaquismo y otros factores de riesgo, lo que fortalece la validez de sus conclusiones.
Pérez-Cornago explicó que el mayor consumo de fruta, verdura y fibra entre los vegetarianos, en comparación con los consumidores de carne o productos procesados, podría ser un factor clave en la reducción del riesgo de algunos cánceres.
Impacto de Otros Patrones Alimentarios
La investigación también exploró el efecto de otras dietas. Las personas que siguen una dieta pescetariana, que incluye pescado pero no carne, mostraron un menor riesgo de cáncer de mama, riñón e intestino. Aquellos que solo consumen aves, excluyendo la carne roja y procesada, registraron un menor riesgo de cáncer de próstata.
Estas observaciones sugieren que la eliminación selectiva de ciertos tipos de carne podría influir de manera diferente en la incidencia de tumores, ofreciendo una perspectiva matizada sobre los beneficios de las dietas restrictivas.
Hallazgos Inesperados y Advertencias para Vegetarianos y Veganos
A pesar de los beneficios, el estudio también reveló algunas excepciones importantes. Los vegetarianos tuvieron casi el doble de riesgo de padecer carcinoma de células escamosas de esófago, el tipo de cáncer esofágico más común, en comparación con los consumidores de carne.
Contexto
Los autores sugieren que esta diferencia podría estar ligada a posibles carencias nutricionales, como la deficiencia de vitaminas del complejo B, que son esenciales para diversas funciones corporales.
Un hallazgo aún más sorprendente fue que las personas veganas presentaron un riesgo un 40% mayor de cáncer colorrectal en comparación con los consumidores de carne. Este dato, reportado por el British Journal of Cancer, se basó en un número reducido de casos, por lo que los autores recomiendan interpretarlo con cautela. Una posible causa apuntada es una menor ingesta de calcio y otros nutrientes. El consumo promedio de calcio en el grupo vegano fue de 590 mg diarios, por debajo de la recomendación oficial del Reino Unido de 700 mg diarios.
El profesor Tim Key, epidemiólogo emérito de la Universidad de Oxford y coinvestigador, compartió su opinión sobre la causa de esta diferencia.
“Tengo la sensación de que la diferencia probablemente se deba a la carne en sí, pero es una opinión que no hemos analizado directamente”, señaló Key.
Key también mencionó que, aunque existe una relación conocida entre el consumo de carne roja y procesada y el riesgo de cáncer colorrectal, este estudio no encontró una evidencia sólida de menor riesgo entre los vegetarianos. Esto podría deberse al bajo consumo de carne roja y procesada entre los participantes del estudio, en comparación con cohortes más recientes.
La Importancia de una Dieta Equilibrada y Planificada
El estudio, que siguió a más de 1.8 millones de personas de diferentes continentes durante 16 años, incluyó datos de 1.64 millones de consumidores de carne, 57,016 consumidores de aves, 42,910 pescetarianos, 63,147 vegetarianos y 8,849 veganos. Esta amplia muestra permitió investigar 17 tipos de cáncer diferentes.
La investigación subraya que, aunque las dietas vegetarianas y veganas bien planificadas se consideran saludables y nutricionalmente adecuadas, pueden aportar menos proteínas, grasas saturadas y ciertos micronutrientes, como la vitamina B12, en comparación con las dietas omnívoras. Por otro lado, aportan más fibra y vitamina C.
Los autores recuerdan que las dietas vegetarianas se definen más por los alimentos que se excluyen que por los que se consumen, lo que resalta la necesidad de una planificación cuidadosa.
El nutricionista Michael Jones, del Institute of Cancer Research de Londres, comentó sobre la generalización de los resultados.
“Este trabajo reúne estudios de un número limitado de países, por lo que no está claro hasta qué punto los resultados pueden generalizarse a todos los tipos de dieta vegetariana o vegana”, indicó Jones.
Este estudio refuerza las recomendaciones internacionales que promueven patrones alimentarios ricos en fruta, verdura y alimentos con fibra, y que desalientan el consumo de carne procesada. Tim Key enfatizó que estos hallazgos ayudan a comprender mejor los beneficios y riesgos asociados a las dietas vegetarianas.
Carga del Cáncer en Europa y Futuras Investigaciones
La incidencia del cáncer en Europa sigue siendo una preocupación. Se estima que cerca de 2.7 millones de personas recibirán un diagnóstico de cáncer en la Unión Europea en 2026, a pesar de una ligera disminución del 1.7% respecto a 2022. Los tipos más frecuentes incluyen cáncer de mama, próstata, colorrectal y pulmón, que juntos representan casi la mitad de todos los casos.
El cáncer afecta ligeramente más a los hombres, con el 54% de los nuevos diagnósticos y el 56% de las muertes. Esto resalta la importancia de identificar patrones de riesgo y estrategias de prevención adaptadas a diferentes grupos de población.
La introducción de alimentos ultraprocesados y productos veganos fortificados con calcio y otros micronutrientes podría modificar los patrones de riesgo para las futuras generaciones. El profesor Jules Griffin, director del Instituto Rowett de la Universidad de Aberdeen, señaló la falta de una comparación con dietas moderadas.
“Lo que falta en este estudio es una comparación con un grupo que sigue las pautas de Eatwell del NHS, donde el consumo de carne y pescado es moderado, pero al mismo tiempo aporta nutrientes importantes a la dieta; esta podría ser la dieta óptima para reducir el riesgo de cáncer asociado a la dieta en la población”, comentó Griffin.
Este estudio enriquece el debate sobre la dieta y el cáncer con evidencia de diversas culturas y estilos de vida. Aunque la exclusión de la carne muestra beneficios claros para ciertos tipos de cáncer, los expertos insisten en la necesidad de evitar carencias nutricionales y en la importancia de una alimentación equilibrada y bien planificada para maximizar los beneficios para la salud.




