Investigadores en Australia han desarrollado una terapia viral personalizada, llamada Entelli-02, para combatir una peligrosa bacteria resistente a los antibióticos que afecta a hospitales de todo el mundo. Este tratamiento, compuesto por cinco virus modificados, ha demostrado una eficacia superior al 99% en estudios preclínicos, abriendo una nueva vía para enfrentar la creciente amenaza de las superbacterias.
Puntos Clave
- Un equipo de la Universidad de Monash creó Entelli-02, un cóctel de cinco fagos (virus que atacan bacterias) para tratar infecciones por Enterobacter cloacae (ECC).
- El tratamiento redujo la carga bacteriana en más de un 99% en modelos animales infectados.
- El producto cumple con los estándares para uso clínico compasivo en Australia, lo que permite su aplicación en pacientes con infecciones graves.
- Este avance representa un modelo replicable para que otros hospitales desarrollen terapias personalizadas contra sus propios brotes de superbacterias.
Una respuesta a la crisis de resistencia a los antibióticos
La resistencia a los antimicrobianos es uno de los mayores desafíos para la salud pública mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las infecciones resistentes a los medicamentos causan aproximadamente 1.3 millones de muertes cada año. Las proyecciones indican que, si no se toman medidas efectivas, esta cifra podría ascender a 10 millones de muertes anuales para el año 2050.
En este contexto, un brote del complejo bacteriano Enterobacter cloacae (ECC) en el Hospital Alfred de Melbourne, Australia, encendió las alarmas. Este grupo de bacterias es conocido por su alta resistencia a múltiples fármacos y se asocia con infecciones graves y difíciles de tratar. Solo en 2019, las infecciones por ECC se vincularon con más de 200,000 muertes a nivel global.
¿Qué es la terapia con fagos?
La fagoterapia utiliza virus bacteriófagos, o "fagos", que son depredadores naturales de las bacterias. Estos virus infectan y destruyen específicamente a las células bacterianas sin afectar a las células humanas, lo que los convierte en una alternativa prometedora a los antibióticos tradicionales, especialmente contra cepas resistentes.
El desarrollo de un tratamiento a medida
Ante el brote en el hospital local, un equipo de científicos de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Monash, dirigido por el profesor Jeremy J. Barr, decidió aplicar la fagoterapia. El estudio, publicado en la revista Nature Microbiology, detalla cómo el equipo trabajó con una colección de cepas de ECC recolectadas en el hospital durante la última década.
El proceso comenzó con el aislamiento de fagos capaces de atacar a estas bacterias. El equipo desarrolló inicialmente un cóctel de tres fagos que logró eliminar el 54% de las cepas de ECC identificadas. Sin embargo, el objetivo era alcanzar una cobertura mucho más amplia.
Modificación genética para mayor eficacia
Para mejorar el tratamiento, los investigadores recurrieron a la ingeniería genética. Dinesh Subedi, investigador asociado del proyecto, explicó que utilizaron un "proceso de diseño iterativo" para modificar los virus y ampliar su capacidad de infectar a diferentes variantes de la bacteria.
"El producto final, denominado Entelli-02, contiene cinco fagos que pueden destruir una amplia gama de aislamientos de Enterobacter y reducir la carga bacteriana en ratones infectados en más del 99%", afirmó Subedi.
Este resultado demuestra el poder de combinar la selección natural de fagos con la modificación genética para crear un arma de alta precisión contra patógenos específicos.
Eficacia del 99%
En las pruebas preclínicas realizadas en ratones, el cóctel de fagos Entelli-02 demostró ser capaz de reducir la cantidad de bacterias resistentes en más de un 99%, un nivel de eficacia que lo posiciona como un candidato muy sólido para el tratamiento en humanos.
Un modelo para el futuro de la medicina de precisión
Uno de los aspectos más importantes de este proyecto es que Entelli-02 fue desarrollado como un producto de grado terapéutico en la Monash Phage Foundry. Esto significa que cumple con los estrictos estándares de esterilidad y seguridad para su administración intravenosa, según lo establecido por la Administración de Productos Terapéuticos de Australia.
Gracias a esta certificación, el tratamiento está disponible bajo el Plan de Acceso Especial, lo que permite su uso compasivo en pacientes con infecciones que no responden a otros tratamientos. Este es un paso crucial para llevar la terapia del laboratorio a la cama del paciente.
"Es la primera vez que diseñamos y desarrollamos un producto de terapia con fagos listo para uso clínico, adaptado a un patógeno resistente a los antimicrobianos en un hospital local", destacó el profesor Barr. Este modelo muestra cómo los centros de salud pueden responder a brotes de bacterias multirresistentes con terapias de precisión.
Acortando la brecha entre la investigación y la clínica
El equipo de investigación confía en que este enfoque de crear cócteles de fagos específicos para cada hospital pueda ser replicado en otros centros médicos que enfrentan amenazas similares. La idea es pasar de los antibióticos de amplio espectro a soluciones personalizadas y escalables.
Anton Peleg, coautor principal del estudio y profesor del Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Monash, subrayó la importancia de este avance. "Estamos acortando la distancia entre los tratamientos antimicrobianos de amplio espectro y la terapia fagológica personalizada para ofrecer una solución lista para usar, específica y escalable", comentó.
Con Entelli-02, los médicos ahora tienen una herramienta que puede respaldar rápidamente el tratamiento de algunas de las infecciones más complejas y peligrosas, sentando las bases para futuros ensayos clínicos a mayor escala.
Otras fronteras en la lucha contra las superbacterias
La investigación con fagos no es la única vía explorada. Recientemente, científicos de la Universidad de Oxford utilizaron inteligencia artificial para diseñar genomas virales desde cero, con el objetivo de detectar y eliminar cepas específicas de Escherichia coli (E. coli). Aunque este trabajo aún está en etapas iniciales, demuestra el enorme potencial de combinar biotecnología e IA para crear terapias dirigidas.
Estos avances representan una esperanza en la lucha contra una de las mayores amenazas para la medicina moderna, ofreciendo soluciones innovadoras y personalizadas para un problema que requiere una acción urgente y coordinada a nivel mundial.




