La terapia de células CAR-T, un tratamiento que modifica los linfocitos T del propio paciente para atacar células dañinas, está extendiendo su promesa más allá de la oncología. Este enfoque innovador, que ha revolucionado el tratamiento de ciertos cánceres, ahora muestra un potencial significativo en el manejo de enfermedades autoinmunes y en la lucha contra el envejecimiento celular, abriendo una nueva era en la medicina personalizada.
Puntos Clave
- La terapia CAR-T modifica linfocitos T del paciente para atacar células tumorales, autorreactivas o envejecidas.
- Inicialmente desarrollada para el cáncer, ahora se expande a enfermedades autoinmunes como el lupus y la artritis reumatoide.
- Investigaciones en ratones sugieren que puede restaurar la funcionalidad juvenil del intestino y reducir la inflamación asociada a la edad.
- Ofrece una esperanza para pacientes con enfermedades autoinmunes refractarias, buscando remisiones prolongadas sin inmunosupresores crónicos.
- Existen desafíos significativos en seguridad y especificidad antes de su aplicación generalizada fuera de la oncología.
Revolución en la Medicina Personalizada
La terapia CAR-T representa un hito fundamental en la medicina moderna. Su mecanismo se basa en la extracción de linfocitos T del paciente, su posterior modificación genética para que expresen un receptor quimérico (CAR) y su multiplicación in vitro. Finalmente, estos linfocitos reprogramados son reintroducidos en el organismo. Una vez dentro, actúan como una "llave" que identifica con precisión y elimina "cerraduras" moleculares específicas en células dañinas, ya sean tumorales, autorreactivas o envejecidas, sin desencadenar una respuesta inmunitaria generalizada.
La primera aprobación clínica de esta terapia ocurrió en 2017 en Estados Unidos y Europa, específicamente para la leucemia linfoblástica aguda y ciertos linfomas. Desde entonces, la investigación ha avanzado rápidamente, explorando nuevas aplicaciones que van más allá del cáncer.
El Dato
Entre el 5% y el 10% de la población mundial vive con alguna enfermedad autoinmune, según el Instituto Global Autoinmune.
CAR-T en Enfermedades Autoinmunes
El interés por expandir la terapia CAR-T fuera de la oncología se justifica por la alta prevalencia y la complejidad de afecciones como el lupus, la artritis reumatoide, el síndrome de Sjögren y la esclerodermia. Estas enfermedades surgen cuando el sistema inmunitario ataca por error los propios tejidos sanos del cuerpo. A pesar de los tratamientos convencionales, muchos pacientes con formas refractarias no logran una remisión estable.
La Dra. Andrea Buschiazzo, especialista en enfermedades autoinmunes, ha señalado que la capacidad de inducir una remisión completa y ofrecer beneficios duraderos sin recurrir a inmunosupresores crónicos es una "esperanza significativa para pacientes con enfermedades autoinmunes refractarias".
“El mecanismo permite resetear el sistema inmunológico de forma profunda, evitar años de inmunosupresión crónica y reducir efectos secundarios a largo plazo.”
Dra. Andrea Buschiazzo
Casos de Remisión Prolongada
Desde 2022, diversos casos clínicos en Europa han reportado remisiones prolongadas y la suspensión de inmunosupresores en pacientes con lupus severo tratados con CAR-T anti-CD19. Estos resultados son prometedores, ya que el objetivo de la terapia en estas condiciones es eliminar las células autorreactivas, como los linfocitos B responsables de producir anticuerpos patógenos, logrando un "reinicio" inmunológico profundo. Esto podría evitar el uso prolongado de inmunosupresores y sus complicaciones asociadas.
Contexto Histórico
La primera aprobación clínica de la terapia CAR-T se dio en 2017 en Estados Unidos y Europa, marcando el inicio de una nueva era en el tratamiento de leucemias y linfomas.
CAR-T y el Envejecimiento Celular
Además de las enfermedades autoinmunes, la terapia CAR-T está siendo explorada para combatir los trastornos vinculados al envejecimiento celular. Investigaciones realizadas por el equipo de Semir Beyaz en el Cold Spring Harbor Laboratory, un prestigioso laboratorio estadounidense, han demostrado resultados notables en ratones. La terapia pudo restaurar la funcionalidad juvenil del intestino, optimizando la actividad de las células madre intestinales y reduciendo la inflamación asociada a la edad.
Corina Amor, miembro del equipo de investigación, comentó a un medio científico que el tejido de los ratones tratados "comenzó a comportarse como en ratones jóvenes". Este avance es particularmente relevante porque los fármacos senolíticos, diseñados para eliminar células envejecidas, a menudo presentan límites en su especificidad y seguridad. La terapia CAR-T, con su enfoque dirigido a células con marcadores moleculares específicos, como el receptor activador de plasminógeno tipo uroquinasa, ofrece una alternativa más precisa.
Aplicaciones Actuales de CAR-T
- Leucemia linfocítica aguda de linfocitos B refractaria y recidivante.
- Linfoma no Hodgkin de linfocitos B refractario y recidivante.
- Linfoma de células del manto refractario y recidivante.
- Linfoma folicular refractario y recidivante.
- Mieloma múltiple refractario y recidivante.
- Otros tipos de cáncer y afecciones médicas en estudios clínicos.
Desafíos y Precauciones
La expansión de la terapia CAR-T fuera de la oncología presenta desafíos significativos que deben abordarse con rigor. Uno de los principales es definir criterios de seguridad estrictos antes de aplicarla en humanos para condiciones como el envejecimiento. A diferencia del cáncer, el envejecimiento no se considera una enfermedad justificante en personas sanas, lo que exige una cautela especial en su aplicación.
Los especialistas insisten en la necesidad de ajustar dosis y elegir cuidadosamente los marcadores moleculares de las células objetivo para evitar daños colaterales. Onur Eskiocak, también del Cold Spring Harbor Laboratory, ha señalado que existen niveles bajos del marcador uPAR en tejidos sanos, lo que subraya la importancia de definir umbrales de intervención precisos para evitar efectos adversos.
Riesgos Asociados
Entre los riesgos conocidos de la terapia CAR-T se incluyen el síndrome de liberación de citoquinas, la neurotoxicidad temporal y la inmunosupresión prolongada. Por estas razones, su aplicación requiere una supervisión exhaustiva en centros especializados y la adherencia a estrictos protocolos de seguridad. La investigación continúa para mitigar estos riesgos y expandir de forma segura el alcance de esta prometedora terapia.
Un Caso de Éxito en Cáncer
El médico brasileño Jonathan Miranda, diagnosticado con cáncer avanzado, optó por la terapia CAR-T. Tras un mes de tratamiento, un nuevo PET Scan reveló una remisión casi total de sus tumores, destacando el potencial de esta terapia en casos oncológicos complejos.




