Un equipo de investigadores, liderado por Halina B. Stanley, ha desarrollado un prototipo de dispositivo que permite a personas con anosmia, la pérdida total o parcial del olfato, detectar y distinguir olores. Este avance representa una nueva esperanza para millones de individuos afectados por esta condición.
Puntos Clave
- El dispositivo utiliza sustitución sensorial para permitir la detección de olores.
- Una nariz electrónica capta los olores y un estimulador eléctrico en el tabique nasal activa el nervio trigémino.
- Los usuarios asocian sensaciones físicas con olores específicos, no restauran el olfato original.
- El estudio incluyó a 65 voluntarios, con resultados positivos tanto en personas con olfato normal como en anósmicos.
- La pérdida de olfato afecta a cerca del 20% de la población mundial y puede estar ligada a enfermedades neurológicas.
Un Enfoque Novedoso para la Anosmia
La pérdida del olfato, conocida como anosmia, afecta a aproximadamente el 20% de la población mundial. Puede ser el resultado de infecciones, medicamentos o lesiones. Hasta ahora, a diferencia de la visión o la audición, no existían dispositivos que pudieran restaurar este sentido crucial.
El prototipo, detallado en la revista Science Advances, emplea una técnica de sustitución sensorial. Esta técnica enseña al cerebro a vincular sensaciones físicas en la nariz con la presencia de diferentes olores. No se trata de una restauración del olfato original, sino de una nueva forma de interpretación sensorial.
Dato Interesante
La anosmia no solo afecta la calidad de vida, sino que también puede ser un indicio temprano de trastornos neurológicos como el Parkinson y el Alzheimer.
Cómo Funciona la Sustitución Sensorial
El sistema opera con dos componentes principales. Primero, una nariz electrónica (e-nose) capta las moléculas odoríferas del ambiente. Esta información química se transforma en un código digital.
Luego, este código se transmite a un pequeño estimulador eléctrico. Este estimulador, con forma de clip magnético, se coloca en el tabique nasal. Su función es activar el nervio trigémino mediante impulsos eléctricos.
El nervio trigémino es vital. Es responsable de sensaciones como la temperatura, el tacto y la irritación en la cavidad nasal. Así, se convierte en el canal alternativo para enviar información sobre los olores al cerebro. Los usuarios no huelen de forma convencional; en su lugar, experimentan sensaciones físicas únicas que el cerebro aprende a asociar con olores específicos.
"Este dispositivo abre una nueva vía para la rehabilitación sensorial en personas con anosmia, aprovechando la coexistencia de dos sistemas sensoriales en la cavidad nasal."
Resultados Prometedores de los Ensayos
El estudio incluyó a 65 voluntarios. De ellos, 13 tenían un sentido del olfato intacto y 52 padecían anosmia. Los resultados fueron consistentes y alentadores.
Todos los participantes lograron percibir la presencia de moléculas odoríferas. Además, la mayoría pudo distinguir entre al menos dos aromas distintos. La capacidad de detección y diferenciación fue similar tanto en personas con olfato normal como en anósmicos. Esto confirma la fiabilidad del nervio trigémino como una ruta alternativa para transmitir señales olfativas codificadas.
Contexto Histórico
El principio de sustitución sensorial ya se ha aplicado con éxito en otros campos. Los implantes cocleares para la audición y las prótesis visuales son ejemplos de cómo la tecnología puede compensar la pérdida de un sentido.
Desafíos y Futuro del Dispositivo
El prototipo se encuentra todavía en una fase experimental. Los investigadores tienen planes ambiciosos para el futuro. Buscan ampliar la gama de olores reconocibles por el dispositivo y miniaturizar el sistema. El objetivo es que sea más práctico y accesible para el uso diario.
La meta final es transformar este prototipo de laboratorio en un dispositivo portátil y accesible. Millones de personas en todo el mundo se beneficiarían de esta tecnología. Aunque no restaura el olfato de forma natural, ofrece una alternativa funcional para mejorar la calidad de vida.
Impacto en la Calidad de Vida
- Permite detectar alertas importantes como fugas de gas o alimentos en mal estado.
- Mejora la experiencia culinaria y el disfrute de la comida.
- Contribuye a la seguridad personal y el bienestar emocional.
La Conexión entre Olfato y Salud Neurológica
La pérdida del sentido del olfato va más allá de una simple incomodidad. Puede estar asociada a cientos de enfermedades. Un estudio reciente identificó 139 condiciones neurológicas, somáticas, congénitas o hereditarias que pueden manifestarse con este síntoma.
Trastornos olfativos suelen aparecer en etapas tempranas de enfermedades neurodegenerativas. Por ejemplo, son uno de los primeros indicios del Parkinson y el Alzheimer, ya que la vía olfativa es una de las primeras áreas cerebrales afectadas. También se ha observado que la alteración del olfato puede preceder episodios de depresión, eventos cardíacos graves y esclerosis múltiple.
Aunque existe una fuerte evidencia sobre el vínculo entre la alteración del olfato y el deterioro cognitivo, los científicos aún investigan si uno causa al otro. También exploran si ambos comparten mecanismos relacionados con el envejecimiento o procesos neurodegenerativos.
Investigadores de la Universidad de Fudan, China, están indagando en esta compleja relación. Su trabajo se enfoca en cómo la disfunción olfativa, el deterioro cognitivo en adultos mayores y el microbioma nasal están conectados. Este tipo de investigación es crucial para entender mejor la anosmia y sus implicaciones para la salud general.




