La creciente popularidad de los fármacos GLP-1 para la pérdida de peso ha desatado un debate significativo sobre sus efectos en la masa muscular. Mientras las redes sociales y las empresas de suplementos avivan la alarma, los expertos señalan que la situación es mucho más compleja de lo que parece, y que la pérdida de peso, por cualquier método, suele ir acompañada de cierta reducción muscular.
Puntos Clave
- La pérdida de masa muscular es un efecto natural de cualquier proceso de adelgazamiento.
- No hay consenso claro sobre si los GLP-1 causan una pérdida muscular desproporcionada.
- La composición corporal tiende a mejorar con los GLP-1, reduciendo grasa.
- La fuerza y la función diaria son más importantes que la cantidad de músculo total.
- Médicos recomiendan ejercicio y consumo adecuado de proteínas para mitigar la pérdida.
El debate sobre la masa muscular y los GLP-1
La pérdida de peso, independientemente del método, a menudo implica una reducción de la masa muscular. Esto se debe a que el cuerpo, al disminuir su peso total, requiere menos músculo para soportar la carga diaria. Sin embargo, la conversación pública sobre los fármacos GLP-1, como Wegovy, ha magnificado esta preocupación, sugiriendo una pérdida muscular particularmente drástica.
Taryn Mitchell, una banquera de 54 años de Carolina del Norte, experimentó esta inquietud de primera mano. Al iniciar su tratamiento con Wegovy, notó una rápida pérdida de peso. Aunque valoraba su fuerza, se sintió "asustada" por la velocidad del proceso y la posibilidad de perder músculo.
Dato Interesante
Las personas con obesidad suelen tener más masa muscular que las personas sin ella, debido a que sus cuerpos deben soportar un peso mayor. También es común que este músculo tenga más infiltración de grasa, lo que puede afectar su rendimiento.
Diana Thiara, directora médica del programa de control de peso de la Universidad de California, San Francisco, observa cómo esta preocupación se ha transformado de una cuestión matizada en una "paranoia generalizada". Esta situación ha llevado a algunos pacientes a dudar sobre el inicio del tratamiento o incluso a recurrir a esteroides anabolizantes por cuenta propia. Mientras tanto, la industria de los suplementos y los gimnasios han capitalizado estos temores con campañas de marketing.
"Se trata mucho de mercadotecnia; se trata mucho de vender una historia. No se trata de medicina basada en evidencia", afirma Thiara.
¿Qué sabemos realmente sobre la pérdida muscular?
La preocupación por la pérdida de masa muscular es comprensible, dado que se asocia con un mayor riesgo de caídas, fracturas y pérdida de independencia en la población de edad avanzada. A partir de los 30 años, la masa muscular tiende a disminuir, lo que subraya la importancia de su conservación para la movilidad y la longevidad.
Sin embargo, los expertos como Lee Kaplan, director del Instituto de Obesidad y Metabolismo de Boston, explican que al perder peso, el cuerpo simplemente necesita menos músculo. Las investigaciones sugieren que con los medicamentos GLP-1, aproximadamente una cuarta parte del peso perdido es masa magra. Este término incluye no solo músculo, sino también órganos, contenido de agua y tejido conectivo.
Contexto
La pérdida de peso rápida puede generar estrés en el cuerpo, lo que podría desviar una mayor proporción de la pérdida hacia el tejido magro. Por esta razón, los médicos suelen aumentar las dosis de GLP-1 de manera gradual, buscando minimizar este efecto.
A pesar de la pérdida de masa magra, la mayor parte del peso que se pierde con los GLP-1 sigue siendo grasa. Esto significa que la composición corporal de los pacientes, la proporción de grasa y masa magra, tiende a mejorar, moviéndose hacia un perfil más saludable. John Jakicic, profesor de actividad física y control de peso en el Centro Médico de la Universidad de Kansas, enfatiza que no todo el músculo es igual.
Aún no está claro si los GLP-1 provocan la pérdida de músculo fuerte y funcional, o de músculo de baja calidad, infiltrado de grasa y con menor capacidad de contracción o regeneración. Evidencias de estudios sobre dietas bajas en calorías sugieren que la pérdida de peso podría reducir de forma desproporcionada este tejido muscular de menor calidad, cargado de grasa.
Investigaciones y el tipo de músculo perdido
Un estudio de 2025 indicó que los pacientes que tomaban tirzepatida perdían un volumen muscular similar al de otras formas de pérdida de peso, pero la grasa dentro de sus músculos disminuía más. Sin embargo, este estudio se centró únicamente en los músculos de los muslos y no evaluó la fuerza o función muscular.
Jakicic sugiere que la pérdida inicial probablemente proviene de "tejido muscular que el cuerpo intenta eliminar de todos modos". No obstante, se necesita más investigación específica sobre los GLP-1, incluyendo el seguimiento a largo plazo de los pacientes, para confirmar estas hipótesis.
Priorizando la salud y la función diaria
Para los profesionales de la salud, el enfoque principal no es la cantidad de músculo en sí, sino la fuerza diaria y la salud general. Los ensayos clínicos han demostrado que los GLP-1 mejoran la función física en personas con obesidad. La pérdida de peso se asocia con una mejora en el equilibrio, la coordinación y la movilidad.
Kaplan señala que "se puede ganar función con el tratamiento de la obesidad, aunque se esté perdiendo músculo". Taryn Mitchell, por ejemplo, perdió 18 kilos con Wegovy. A pesar de saber que también había perdido músculo, no se sentía más débil. Al contrario, la medicación le permitió realizar actividades cotidianas que antes le resultaban difíciles, como subir a su coche, practicar Pilates o esquiar con sus hijas.
Recomendaciones Médicas
- Consumir suficientes proteínas.
- Realizar ejercicio regularmente, incluyendo entrenamiento de fuerza.
- Consultar al médico para un plan personalizado.
Por recomendación de su médico, Mitchell incorporó bandas de resistencia y pesas ligeras a su rutina. Para ella, la pérdida muscular nunca representó una crisis, dada la "sensación de libertad" que le brindó el medicamento en su vida diaria.
Consideraciones para poblaciones específicas
Sin embargo, la situación puede ser diferente para algunos pacientes, especialmente para los adultos mayores, personas con limitaciones de movilidad prolongadas o aquellos con poca masa muscular de reserva. Jessica Bartfield, codirectora médica del centro de control de peso de Atrium Health Wake Forest Baptist, explica que para estos grupos, la decisión de iniciar un fármaco GLP-1 podría ser más delicada.
En estos casos, es crucial desarrollar un plan deliberado para preservar la fuerza y la función. Jakicic subraya que "mantener la fuerza a medida que se pierde peso es probablemente fundamental" para estas personas. Aún así, los beneficios generales para la salud de estos fármacos, como el tratamiento de enfermedades cardiovasculares y renales, deben sopesarse con los riesgos potenciales de pérdida muscular.
"La pérdida de masa muscular es algo que vigilamos, que controlamos y que podemos mitigar", asegura Bartfield. "Desde luego, no es algo que haya que temer".
Estrategias para la salud muscular
Consumir suficientes proteínas y hacer ejercicio son elementos clave para la salud muscular y el bienestar general. Los expertos recomiendan hacer de ambos una prioridad. No obstante, la pérdida de músculo puede ser difícil de evitar por completo, ya que la pérdida de peso requiere un déficit de energía. El cuerpo prioriza las calorías para las necesidades básicas y el combustible diario, no para la construcción de nuevo músculo.
Es importante ser cauteloso con las empresas que aprovechan la preocupación por la pérdida muscular para vender programas de entrenamiento específicos para GLP-1, planes de comidas, suplementos hormonales o batidos de proteínas. Jakicic advierte que a menudo carecen de evidencia sobre su eficacia o idoneidad específica para quienes toman GLP-1.
Lo más importante, según los expertos, es mantener una alimentación saludable y un estilo de vida activo, combinando ejercicios cardiovasculares y de fuerza, independientemente del método de pérdida de peso.
"Todo el mundo está perdiendo masa muscular, y todo el mundo debería hacer lo posible por conservarla y aumentarla si puede", concluye Thiara.




