La provincia de Matanzas, Cuba, enfrenta una compleja situación epidemiológica debido a un aumento significativo de casos virales, principalmente dengue y chikungunya. Los municipios de Cárdenas y Santa Marta son los más afectados, donde los residentes reportan un incremento alarmante de personas con cuadros febriles agudos y síntomas severos, generando preocupación en la comunidad ante la respuesta de las autoridades sanitarias.
Puntos Clave
- Se registra un aumento sostenido de casos virales en Cárdenas y Santa Marta, provincia de Matanzas.
- Los síntomas reportados incluyen fiebre alta superior a 40 °C, dolores corporales intensos, vómitos y diarrea.
- Las autoridades sanitarias confirmaron la circulación de chikungunya en los 13 municipios y transmisión de dengue en 12.
- Los ciudadanos denuncian escasez de medicamentos, acumulación de basura y una respuesta oficial insuficiente.
Incremento de casos y síntomas severos en la población
Residentes de Cárdenas y Santa Marta han expresado su alarma por la creciente cantidad de enfermos en sus comunidades. Según testimonios locales, en algunas zonas "cada dos casas hay enfermos", lo que refleja la rápida propagación del brote. Los afectados presentan un cuadro clínico severo que requiere atención inmediata.
Los síntomas más comunes descritos por la población son fiebres que superan los 40 grados Celsius, cefaleas intensas, dolores musculares y articulares debilitantes, vómitos y diarrea. Además, algunos pacientes han desarrollado llagas en la boca y edemas (hinchazón) en rodillas, brazos y ojos, lo que provoca una debilidad extrema que puede llevar a desmayos.
Una de las mayores preocupaciones son las secuelas que persisten después de superar la fase aguda de la enfermedad. Familias afectadas señalan que el malestar se prolonga, limitando la movilidad y la capacidad para retomar las actividades diarias.
Contexto de las Arbovirosis en Cuba
El dengue y el chikungunya son enfermedades virales transmitidas por la picadura del mosquito Aedes aegypti, muy extendido en Cuba. Las condiciones climáticas tropicales y los problemas de saneamiento ambiental, como la acumulación de agua y basura, crean un entorno ideal para la proliferación de este vector, generando brotes recurrentes en varias provincias del país.
Desafíos del sistema de salud y malestar ciudadano
La situación se ve agravada por una serie de factores que dificultan tanto la prevención como el tratamiento de los enfermos. En barrios de Cárdenas, la acumulación de basura en las calles es un problema persistente que los vecinos identifican como una causa directa del aumento de mosquitos.
A esta problemática se suma el desabastecimiento en el sistema sanitario. Los familiares de los enfermos denuncian la falta de medicamentos básicos para controlar la fiebre y el dolor. Asimismo, reportan una escasez de reactivos en los laboratorios del hospital de Cárdenas, lo que impide realizar diagnósticos precisos para diferenciar entre dengue, chikungunya u otras arbovirosis.
"Lo que estamos viviendo es un infierno. No hay medicinas, los hospitales no dan abasto y las calles están llenas de basura. Nos sentimos abandonados", declaró un residente de Cárdenas a medios independientes.
Aunque las autoridades han informado sobre el envío de refuerzos al centro hospitalario, la percepción generalizada entre los ciudadanos es que la respuesta ha sido lenta e insuficiente para controlar la magnitud del brote.
Datos oficiales sobre el brote
Las autoridades sanitarias de Matanzas informaron que, hasta la fecha, no se han registrado fallecidos directamente asociados a este brote de arbovirus. Sin embargo, reconocieron que los 13 municipios de la provincia presentan circulación del virus chikungunya y 12 de ellos mantienen una transmisión activa de dengue.
Respuesta oficial frente a las demandas de la población
En respuesta a la creciente presión social, el gobierno municipal de Cárdenas anunció la activación de un "sistema de trabajo intensivo y mejor organizado". Este plan incluye un mapeo de las zonas de mayor riesgo por consejos populares y la movilización de organismos estatales y de la población para una campaña de control de vectores.
Sin embargo, los vecinos de las áreas más afectadas se muestran escépticos y critican que estas medidas no se han traducido en acciones concretas y visibles. "Las reuniones no limpian las calles ni fumigan nuestras casas", comentó una activista local. La falta de información clara y oportuna también es un punto de conflicto.
La población exige a las autoridades sanitarias que se publique un cronograma detallado de las acciones a seguir, que incluya:
- Campañas de fumigación sistemáticas en las comunidades.
- Un plan efectivo para la recolección de desechos sólidos.
- Garantizar el abastecimiento de medicamentos e insumos en la red de atención primaria.
- Información transparente sobre el número de casos y el agente etiológico específico que circula.
Mientras los dirigentes sanitarios locales afirman que la situación "está bajo control", esta valoración contrasta directamente con la realidad que viven los ciudadanos, quienes continúan lidiando con la enfermedad, la insalubridad y la incertidumbre.




