Las proyecciones sobre la diabetes en El Salvador para el año 2050 son alarmantes. Se espera un incremento del 58% en el número de adultos diagnosticados, alcanzando los 733.8 mil casos. Esta cifra, que supera los 463.3 mil estimados para 2024, posiciona al país entre los de mayor prevalencia en la región y subraya una tendencia global preocupante.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha descrito este crecimiento como sostenido, vinculado a factores metabólicos y a profundas transformaciones sociales y de estilo de vida. Los médicos enfatizan que el aumento de la diabetes camina de la mano con la obesidad, la mala alimentación y la falta de educación preventiva, además de la aparición de casos en edades cada vez más tempranas.
Puntos Clave
- El Salvador podría registrar 733.8 mil adultos con diabetes en 2050, un aumento del 58% respecto a 2024.
- La obesidad, el sedentarismo y la mala alimentación son factores clave del incremento.
- La diabetes tipo 2 se diagnostica cada vez más en personas menores de 40 años.
- El sistema de salud salvadoreño no está preparado para atender este aumento, según especialistas.
- La prevención y el diagnóstico temprano son cruciales para mitigar el impacto.
Proyecciones Alarmantes y Tendencia Global
La Federación Internacional de Diabetes (FID) ha presentado datos que colocan a El Salvador en una situación crítica. El crecimiento proyectado del 58% en las próximas décadas no es un fenómeno aislado, sino que se alinea con una tendencia mundial. La OMS reportó que en 2022, el 14% de los adultos a nivel global vivía con diabetes, duplicando la cifra de 1990.
El endocrinólogo Antonio Flores, de la Asociación Salvadoreña de Diabetes (ASADI), explicó que este incremento responde a múltiples factores que coinciden globalmente. «Si comparamos los datos de hace unos 5 años, se ha visto que está incrementándose exponencialmente», afirmó Flores. Este comportamiento de crecimiento constante es una señal de alerta para la salud pública.
Dato Relevante
La OMS estima que en 2022, el 14% de los adultos a nivel mundial vivía con diabetes, el doble de lo registrado en 1990.
Factores Impulsores de la Epidemia
Los especialistas coinciden en que la obesidad, la inactividad física y los antecedentes familiares son los principales motores de este aumento. Antonio Flores destacó que El Salvador está adoptando patrones de países desarrollados, donde las enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes, han suplantado a las infecciosas como principal problema de salud.
Los cambios en los patrones de alimentación y actividad física son evidentes desde edades tempranas. La endocrinóloga mexicana Paloma Almeda señaló que la diabetes tipo 2, antes asociada a personas mayores de 40 años, ahora se diagnostica en individuos más jóvenes. «Tenemos diabetes tipo 2 de inicio temprano que son justamente estas personas que son diagnosticadas a edad menor de 40 años», comentó Almeda.
Impacto del Sedentarismo y la Alimentación
El sedentarismo infantil, promovido por el uso prolongado de dispositivos electrónicos, contribuye significativamente al problema. Flores enfatizó: «El padre en vez de ayudar a jugar o correr con los hijos, le da el teléfono y promueve más el sedentarismo».
El endocrinólogo Herson Ávalos, también de ASADI, resaltó que el consumo de alimentos procesados y bebidas azucaradas, junto con la poca actividad física, son factores determinantes. «El consumo de alto contenido en carbohidratos, bebidas azucaradas, poca actividad física contribuyen al aparecimiento», explicó Ávalos.
"La obesidad, el sedentarismo, la inactividad física, prácticamente nos estamos comportando como un país ya desarrollado, ya las enfermedades infecciosas no son nuestro problema, sino las enfermedades crónicas no transmisibles."
Consecuencias para la Salud y el Sistema Sanitario
La diabetes, si no se diagnostica y trata a tiempo, puede causar daños severos. Los síntomas iniciales, como sed persistente, micción frecuente, visión borrosa y cansancio, a menudo pasan desapercibidos. Con el tiempo, la enfermedad puede dañar los vasos sanguíneos del corazón, los ojos, los riñones y los nervios, aumentando el riesgo de infartos, derrames cerebrales e insuficiencia renal. La OMS también advierte sobre las úlceras en los pies y el riesgo de amputaciones.
Ante las proyecciones de la FID, el sistema de salud salvadoreño enfrentará una presión sin precedentes. Flores expresó su preocupación: «No considero que el país esté preparado» para atender un incremento de esta magnitud. Subrayó la falta de personal médico especializado en diabetes y la saturación de unidades como la de pie diabético.
Contexto Global de la Diabetes
En 2021, la diabetes fue la causa directa de 1.6 millones de muertes a nivel mundial, con casi la mitad de los fallecimientos en personas menores de 70 años. La hiperglucemia se asocia con el 11% de las muertes cardiovasculares y 530 mil por nefropatía diabética.
Impacto Económico y Social
Un aumento significativo de casos de diabetes implicará una mayor demanda de insulina, medicamentos orales y consultas especializadas. «Estos incrementos en población diabética son equiparables a incrementos en el sistema nacional de salud que va a tener que hacer frente a esta demanda», aseguró Flores. Esto no solo es una carga para el sistema de salud, sino también para las familias y la economía nacional debido a la pérdida de productividad y los altos costos de tratamiento.
La mitad de las personas que viven con diabetes no lo saben, lo que incrementa la probabilidad de complicaciones severas. El diagnóstico oportuno es un pilar fundamental para mitigar los daños a largo plazo en órganos vitales.
Urgencia de la Prevención y la Educación
Los especialistas coinciden en que la prevención es la única vía para evitar que estas proyecciones se materialicen. Flores criticó que el enfoque actual del sistema de salud no es suficientemente preventivo. Es crucial fomentar la educación desde los hogares para promover una alimentación balanceada y la actividad física regular.
La educación en salud y la concientización sobre los riesgos son herramientas poderosas para revertir esta tendencia. Las cifras de la FID, la OMS y los especialistas en El Salvador son claras: el país enfrenta un desafío creciente que exige esfuerzos sostenidos en prevención, diagnóstico temprano y acceso a tratamientos adecuados. Solo así se podrá proteger la salud de la población y garantizar un futuro más saludable para las próximas generaciones.
- Promoción de estilos de vida saludables: Campañas de concientización sobre dieta y ejercicio.
- Detección temprana: Programas de cribado para identificar casos asintomáticos.
- Acceso a tratamiento: Garantizar la disponibilidad de insulina y medicamentos.
- Capacitación de personal: Aumentar el número de especialistas en diabetes.




