La sangre menstrual, tradicionalmente ignorada en la investigación médica, está emergiendo como una fuente invaluable de información sobre la salud femenina. Investigadores de diversas startups y centros científicos están revelando su potencial para diagnosticar afecciones como la endometriosis, detectar enfermedades autoinmunes y monitorear la diabetes, marcando el inicio de una revolución en el cuidado de la mujer.
Puntos Clave
- La sangre menstrual es una fuente rica en biomarcadores para diversas afecciones.
- Podría acelerar el diagnóstico de enfermedades como la endometriosis, reduciendo años de sufrimiento.
- Empresas como NextGen Jane y Qvin están desarrollando pruebas no invasivas para la salud uterina y general.
- La investigación se extiende a la detección de diabetes, VPH, infecciones de transmisión sexual y enfermedades autoinmunes.
- El estigma cultural y la falta de financiación han frenado históricamente el estudio de este fluido.
Un fluido complejo con potencial inexplorado
Durante miles de años, la medicina ha examinado la orina, las heces y la sangre venosa. Sin embargo, la sangre menstrual ha permanecido en gran medida fuera del radar clínico. Este fluido es una mezcla compleja: la mitad es sangre regular, mientras que el resto contiene proteínas, hormonas, bacterias, tejido endometrial y células desprendidas de diversas partes del sistema reproductivo.
Ridhi Tariyal, cofundadora y directora ejecutiva de NextGen Jane, explica su valor.
"Se obtiene acceso a tipos de células y otras características moleculares que no es posible con sangre completa, saliva ni otros tipos de muestras. Es básicamente una biopsia natural que proporciona información sobre los órganos reproductivos."
Dato Interesante
Un estudio identificó 385 proteínas presentes exclusivamente en la sangre menstrual, lo que subraya su composición única y su potencial para la detección de biomarcadores.
Diagnóstico de endometriosis: esperanza para millones
La endometriosis afecta a aproximadamente 190 millones de personas en todo el mundo, un 10% de las mujeres en edad reproductiva. Sus síntomas son devastadores, incluyendo dolor pélvico intenso, sangrado abundante e infertilidad. El diagnóstico suele tardar entre cinco y 12 años, y requiere una laparoscopia, un procedimiento quirúrgico invasivo.
Emma Backlund, de 27 años, sufrió durante 13 años antes de recibir su diagnóstico. Sus menstruaciones eran tan dolorosas que la hacían vomitar y perder actividades sociales y escolares. Su experiencia resalta la urgente necesidad de métodos de diagnóstico más rápidos y menos invasivos.
Christine Metz, bióloga reproductiva de los Institutos Feinstein para la Investigación Médica, ha estudiado la sangre menstrual durante más de una década. Ella y su equipo han identificado diferencias clave en las células de mujeres con endometriosis. Por ejemplo, las mujeres afectadas tienen menos células asesinas naturales uterinas, importantes para la fertilidad, y sus fibroblastos del estroma muestran más marcadores inflamatorios.
Contexto de la Endometriosis
La endometriosis es un trastorno crónico donde el tejido similar al revestimiento del útero crece fuera de este. Causa inflamación, dolor y puede afectar la fertilidad. Su diagnóstico tardío es un problema global de salud femenina.
Avances en pruebas no invasivas
NextGen Jane ha analizado más de 2.000 muestras menstruales, buscando ARN mensajero (ARNm) para identificar biomarcadores específicos de endometriosis. Han encontrado varios marcadores que pueden distinguir la endometriosis en mujeres infértiles. La empresa recibió una subvención de 2,2 millones de dólares en mayo de 2025 para validar clínicamente su prueba.
Metz, por su parte, espera solicitar la aprobación de la FDA para un kit de diagnóstico casero en 2027. Estos esfuerzos prometen transformar la vida de millones de mujeres, acortando significativamente el camino hacia el diagnóstico y el tratamiento.
Más allá de la endometriosis: un panorama de salud completo
El potencial de la sangre menstrual no se limita a la endometriosis. La investigación de NextGen Jane ha revelado conexiones entre la salud uterina y el envejecimiento, observando una clara tendencia entre la disminución de estrógeno y la menstruación.
También sugieren que la sangre menstrual podría ayudar a identificar enfermedades autoinmunes, como el hipotiroidismo o el hipertiroidismo. Tariyal señala que las personas con endometriosis a menudo padecen alguna enfermedad autoinmune, lo que abre una nueva vía de investigación para condiciones como la artritis reumatoide, el lupus y la esclerosis múltiple.
Aplicaciones Innovadoras
- Detección de Diabetes: Investigadores de Qvin desarrollaron el Q-Pad, una compresa sanitaria que mide el azúcar en sangre menstrual, reflejando los niveles de glucemia corporal. Fue aprobada por la FDA en 2024.
- VPH e ITS: Qvin también demostró que su almohadilla detecta cepas de alto riesgo del virus del papiloma humano (VPH) de manera más efectiva que las citologías tradicionales. Actualmente, se investiga su uso para clamidia y gonorrea.
- Menopausia Precoz y SOP: La startup theblood está validando un kit para predecir endometriosis, menopausia precoz, síndrome de ovario poliquístico (SOP) y problemas de fertilidad.
- Exposición a Toxinas: Un estudio de Metz en 2022 detectó contaminantes ambientales como fenoles y ftalatos en la sangre menstrual.
Superando estigmas y desafíos
A pesar de estos avances prometedores, una gran parte de la sangre menstrual sigue siendo un misterio. La falta de investigación se atribuye en gran medida a los estigmas culturales que rodean la menstruación y al sesgo histórico hacia los sujetos masculinos en la investigación médica.
Christine Metz lamenta:
"A todos nos han inculcado que es un tema tabú del que ni siquiera se debe hablar."
La financiación también es un factor crítico. En 2020, la investigación sobre la salud de la mujer representó solo el 5% de la financiación global para investigación y desarrollo. Mads Lillelund, codirector ejecutivo de Qvin, subraya esta disparidad:
"Se invierte más dinero en la calvicie de patrón masculino que en la endometriosis."
Los investigadores han tenido que desarrollar y estandarizar protocolos para la recolección y procesamiento de muestras, ya que el efluente menstrual varía drásticamente entre mujeres.
Una revolución menstrual en el horizonte
Sin embargo, el panorama está cambiando. El interés de pacientes, investigadores e inversores está creciendo. El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) lanzó una iniciativa de 10 millones de dólares en julio de 2025 para estudiar el impacto del ciclo menstrual en la inmunología.
También están surgiendo bancos de sangre menstrual, como el primer biobanco menstrual de Europa, impulsado por Karli Büchling. Este biobanco, que comenzará a recolectar muestras en Reino Unido, busca crear un ecosistema para que los investigadores accedan a muestras de manera rápida y responsable para finales de 2026.
Para mujeres como Emma Backlund, que vivieron años de dolor y aislamiento debido a la falta de un diagnóstico temprano, estos avances son una luz de esperanza. Si los investigadores logran su misión, la próxima generación de niñas podría recibir tratamiento más rápido y evitar el sufrimiento físico y emocional que marcó la infancia de muchas.




