La queratitis por Acanthamoeba es una infección parasitaria ocular rara pero devastadora que afecta principalmente a usuarios de lentes de contacto. Esta enfermedad, causada por un organismo microscópico presente en el agua y el suelo, puede llevar a una pérdida permanente de la visión si no se diagnostica y trata a tiempo. Los síntomas iniciales son a menudo confusos, lo que dificulta un diagnóstico rápido y preciso.
Puntos Clave
- La queratitis por Acanthamoeba es una infección ocular rara pero grave.
- Afecta hasta al 95% de los usuarios de lentes de contacto infectados.
- El parásito se encuentra en agua y suelo, y puede adherirse a los lentes.
- El diagnóstico temprano es crucial, pero a menudo se confunde con otras infecciones.
- El tratamiento es prolongado y doloroso, y en casos severos requiere trasplante de córnea.
El Peligro Invisible en el Uso de Lentes de Contacto
Teresa Sánchez, residente de Las Vegas, experimentó en carne propia la severidad de esta enfermedad. Hace casi cuatro años, durante un viaje a México, comenzó a sentir una sequedad y un dolor punzante constante en su ojo derecho. Inicialmente, pensó en un desgarro en su lente de contacto o en la sequedad general asociada al cambio de lentes diarios a mensuales. Sin embargo, tres meses de diagnósticos erróneos la llevaron a una situación crítica.
«No podía abrir las persianas de mi habitación porque eso me provocaba un dolor muy, muy fuerte en el ojo», relató Sánchez, de 33 años, al recordar el inicio de su calvario. Fue entonces cuando decidió investigar sus síntomas por cuenta propia, descubriendo la queratitis por Acanthamoeba. Un especialista confirmó posteriormente su sospecha.
Datos Importantes
- Más de 23,000 casos anuales de queratitis por Acanthamoeba se registran a nivel mundial, según datos de 2023 de solo 20 países.
- Entre el 85% y el 95% de las personas infectadas son usuarios de lentes de contacto.
¿Qué es la Queratitis por Acanthamoeba?
La queratitis se refiere a la inflamación de la córnea, la capa protectora externa y transparente del ojo. La Acanthamoeba es un organismo unicelular microscópico, invisible a simple vista, que se encuentra comúnmente en el agua y el suelo. Es un patógeno oportunista que no necesita un huésped para sobrevivir, explicó el Dr. Jacob Lorenzo-Morales, profesor de parasitología de la Universidad de La Laguna en España.
Una vez que el parásito llega a la superficie del ojo, se adhiere a la córnea. Si existen pequeñas rupturas en el epitelio corneal, la delgada capa protectora de células, el parásito puede introducirse. Los lentes de contacto pueden causar estas abrasiones y también pueden atrapar el parásito entre el lente y el ojo, facilitando su penetración.
"Tener queratitis por Acanthamoeba puede ser devastador si no se diagnostica a tiempo y se trata de forma agresiva. Básicamente utiliza la córnea como fuente de alimento, lo que provoca inflamación y daño tisular, y puede derivar en una pérdida permanente de la visión."
El Reto del Diagnóstico Temprano
El diagnóstico de la queratitis por Acanthamoeba en sus etapas iniciales es complejo. La rareza de la enfermedad significa que muchos optometristas no están familiarizados con ella, lo que lleva a diagnósticos erróneos. Los síntomas iniciales, como dolor, sensibilidad a la luz y visión borrosa, pueden confundirse con otras infecciones corneales.
Teresa Sánchez fue inicialmente diagnosticada con conjuntivitis, una infección viral. Las gotas recetadas para esta condición le causaron visión borrosa. Un segundo oftalmólogo creyó que tenía conjuntivitis bacteriana, y aunque las gotas antibacterianas funcionaron por un tiempo, finalmente perdió completamente la visión en su ojo infectado.
Síntomas Comunes
- Dolor intenso en el ojo
- Sensibilidad a la luz (fotofobia)
- Visión borrosa
- Enrojecimiento ocular
- Sequedad excesiva o lagrimeo
- Sensación de cuerpo extraño en el ojo
Experiencias Similares y Consecuencias Graves
Grace Jamison, una joven de 20 años del oeste de Estados Unidos, tuvo una experiencia similar. Desarrolló queratitis por Acanthamoeba en ambos ojos después de ducharse con sus lentes de contacto en la República Dominicana. Al regresar a casa, recibió un diagnóstico erróneo y le recetaron gotas con esteroides, lo que la dejó ciega en una semana. Permaneció así durante aproximadamente dos meses hasta que comenzó el tratamiento adecuado.
La falta de un diagnóstico preciso permite que el parásito continúe dañando la córnea. La Acanthamoeba es particularmente resistente, capaz de encapsularse en forma de quiste para sobrevivir a entornos adversos y a los medicamentos, lo que prolonga el tratamiento y el sufrimiento del paciente.
"Muchas veces no nos damos cuenta de lo buena que es la vida o de cuántas cosas pueden salir mal. Cuando estuve completamente ciega de ambos ojos, me arrepentí de no haber aprovechado mi vista antes."
Prevención y Tratamiento: Un Camino Lleno de Desafíos
Para reducir el riesgo de contraer queratitis por Acanthamoeba, los expertos recomiendan prácticas de higiene rigurosas con los lentes de contacto. Es fundamental usar soluciones para lentes compradas en tiendas o recetadas por un médico, nunca agua, para limpiar y guardar los lentes. La solución en el estuche debe cambiarse diariamente. Lavarse y secarse bien las manos antes de manipular los lentes es crucial.
Además, no se deben usar lentes de contacto para dormir, ducharse o nadar. Optar por lentes desechables diarios en lugar de mensuales también puede disminuir significativamente el riesgo. Para quienes realizan actividades acuáticas, las gafas graduadas o protectoras son una alternativa segura. La cirugía de corrección de la visión, como LASIK, PRK o EVO ICL, es otra opción para eliminar la dependencia de los lentes.
Las Claves para un Diagnóstico Adecuado
Un diagnóstico preciso comienza con un historial detallado de los hábitos de uso y cuidado de los lentes de contacto del paciente. Existen pruebas como el raspado de córnea, hisopados o biopsias que pueden analizarse en laboratorio mediante cultivos o pruebas de PCR para detectar el organismo. La microscopía confocal permite observar la ameba en la córnea, incluso en su forma de quiste.
Sin embargo, estas pruebas avanzadas y los especialistas en córnea que las administran no están disponibles en todas partes. Por ello, es común que los pacientes no obtengan un diagnóstico preciso hasta que consultan a un especialista. La Dra. Ashley Brissette, oftalmóloga de Kelly Vision, enfatiza que "el reconocimiento temprano realmente puede ayudar a mejorar los resultados".
El Doloroso Proceso de la Recuperación
El tratamiento de la queratitis por Acanthamoeba es complicado y doloroso. Los medicamentos de primera línea son colirios antiamebianos como la clorhexidina o la hexamidina. Estas gotas, especialmente la clorhexidina, pueden causar un dolor intenso debido a sus efectos tóxicos en la córnea, lo que se suma al sufrimiento que ya provoca el parásito. Los pacientes a menudo deben aplicar varias gotas de dos medicamentos diferentes cada media hora o cada hora, durante semanas o meses.
Hannah, una mujer de 26 años que padece la enfermedad desde septiembre de 2024, describió el dolor de las gotas como "una sensación de sequedad e irritación extremas". Sin embargo, el dolor de la infección en sí fue peor, causándole "la peor migraña de mi vida", llevándola a "quedarse en el piso de su baño en posición fetal, llorando y vomitando".
En casos avanzados con cicatrización, adelgazamiento o perforación de la córnea, puede ser necesario un trasplante de córnea. Teresa Sánchez se sometió a un trasplante de córnea dos años y medio después de contraer la infección y, afortunadamente, ha recuperado una visión 20/20. Sin embargo, existe el riesgo de que los parásitos permanezcan latentes y se reactiven, comprometiendo la nueva córnea.
Consejos para Pacientes
- Confíe en sus médicos y sea paciente con el tratamiento.
- No compare su experiencia con la de otros, cada caso es único.
- Considere unirse a grupos de apoyo en línea para obtener soporte emocional y práctico.
- Mantenga una higiene estricta con sus lentes de contacto.
- Acuda a un especialista en córnea si experimenta síntomas preocupantes y ha tenido comportamientos de alto riesgo.
A pesar de los desafíos, la esperanza de recuperación existe. Grace Jamison aún enfrenta un año de tratamiento, pero su visión ha mejorado ligeramente. Aunque su visión en el ojo derecho es limitada, está explorando opciones como lentes esclerales para mejorar su calidad de vida. La clave es la persistencia y la confianza en el proceso médico.




