Estados Unidos se encuentra en una encrucijada sanitaria que amenaza con revertir más de dos décadas de progreso en salud pública. El país, que erradicó el sarampión en el año 2000, está ahora al borde de perder esa designación debido a brotes recurrentes y una disminución en las tasas de vacunación. La situación se ha vuelto crítica, con un aumento alarmante de casos que pone en jaque la inmunidad colectiva.
Un brote significativo que se originó hace un año en el oeste de Texas fue un presagio de la crisis actual. Desde entonces, las cifras han escalado de manera preocupante. Durante 2025, se registraron más de 2.200 casos de sarampión y tres muertes asociadas a la enfermedad, y los datos preliminares de 2026 indican que la tendencia ascendente continúa, generando una alerta máxima entre las autoridades sanitarias.
Puntos Clave
- Estados Unidos podría perder su designación de "país libre de sarampión", obtenida en el año 2000.
- En 2025 se reportaron más de 2.200 casos y tres fallecimientos a causa de la enfermedad.
- La disminución de las tasas de vacunación y la propagación de desinformación son las principales causas del resurgimiento.
- El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa pero prevenible mediante la vacuna triple vírica (SRP).
El Regreso de una Enfermedad Prevenible
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas conocidas por la humanidad. Antes de la introducción de la vacuna en 1963, causaba epidemias importantes en todo el mundo, provocando aproximadamente 2.6 millones de muertes cada año. Sin embargo, gracias a campañas de vacunación masivas y efectivas, Estados Unidos logró eliminar la transmisión endémica del virus.
Este logro histórico, que duró más de 20 años, se ve ahora amenazado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que para mantener el estatus de eliminación, un país no debe tener transmisión continua del virus durante un período superior a 12 meses. Los brotes actuales, cada vez más prolongados y extensos, ponen a Estados Unidos en una posición vulnerable.
¿Qué significa "Eliminación del Sarampión"?
La eliminación de una enfermedad no significa que no haya casos. Significa la ausencia de transmisión endémica continua del virus en una región geográfica definida durante al menos 12 meses. Los casos importados de otros países pueden seguir ocurriendo, pero no deben dar lugar a una transmisión sostenida dentro de la comunidad gracias a una alta cobertura de vacunación.
El Impacto de la Desinformación
Expertos en salud pública señalan que el resurgimiento del sarampión no se debe a un fallo de la vacuna, sino a un fallo en su aplicación. La creciente influencia de los movimientos antivacunas, que difunden información falsa sobre la seguridad y eficacia de las vacunas, ha erosionado la confianza del público en la inmunización.
Esta desinformación se propaga rápidamente a través de las redes sociales, creando focos de población no vacunada o subvacunada. Estas comunidades se convierten en el caldo de cultivo perfecto para que el virus se propague una vez que es introducido, generalmente por un viajero infectado procedente de una región donde el sarampión sigue siendo común.
Cifras que Alarman a las Autoridades
La situación actual es un fuerte contraste con el panorama de hace apenas unos años. El aumento de casos ha sido exponencial, pasando de brotes aislados a una amenaza nacional. El registro de más de 2.200 casos y tres muertes en 2025 representa la cifra más alta en casi tres décadas.
Las consecuencias de un brote de sarampión van más allá de los síntomas iniciales como fiebre alta, tos y sarpullido. Las complicaciones pueden ser graves y, en algunos casos, mortales. Estas incluyen:
- Neumonía (la causa más común de muerte por sarampión en niños pequeños).
- Encefalitis (inflamación del cerebro), que puede provocar daño cerebral permanente.
- Infecciones de oído que pueden resultar en pérdida de audición.
- Complicaciones durante el embarazo.
Un Virus Altamente Contagioso
El virus del sarampión es tan contagioso que si una persona infectada tose o estornuda, el virus puede permanecer en el aire hasta por dos horas. Se estima que hasta el 90% de las personas no inmunes que se exponen al virus se infectarán.
La Vacunación Como Única Salida
La comunidad médica es unánime: la vacuna triple vírica (SRP), que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola, es segura y altamente efectiva. Se necesitan dos dosis para garantizar una protección de por vida, con una eficacia cercana al 97%.
"Estamos presenciando las consecuencias directas de la desinformación. Cada caso de sarampión es un fracaso de la salud pública, porque cada caso era prevenible. La vacuna es una de las intervenciones más seguras y efectivas que tenemos", afirma un epidemiólogo consultado.
Para lograr la inmunidad de rebaño, que protege a quienes no pueden vacunarse por razones médicas (como bebés o personas con sistemas inmunitarios debilitados), se requiere que entre el 93% y el 95% de la población esté vacunada. En varias comunidades de Estados Unidos, estas tasas han caído por debajo de este umbral crítico, dejando a la población vulnerable.
Un Contraste Internacional
Mientras Estados Unidos lucha por contener los brotes, otros países con menos recursos han mantenido programas de vacunación robustos y exitosos. Por ejemplo, Cuba ha logrado mantener a su población protegida contra el sarampión durante décadas a través de un programa de inmunización universal y gratuito que comienza en la infancia. Este contraste subraya que el desafío actual en los países desarrollados no es la falta de acceso a las vacunas, sino la falta de confianza en ellas.
La posible pérdida del estatus de eliminación del sarampión no solo sería un retroceso simbólico para Estados Unidos, sino que tendría consecuencias reales. Aumentaría el riesgo para los ciudadanos, especialmente los más vulnerables, y podría generar restricciones de viaje y un aumento de los costos sanitarios para controlar futuros brotes. La batalla contra el sarampión, que se creía ganada, ha vuelto a comenzar.




