La hospitalización de un familiar puede generar una gran preocupación, especialmente para quienes residen lejos. En estos momentos, la comunicación telefónica con el personal médico se vuelve esencial. Un médico experimentó esta realidad de primera mano cuando su madre fue ingresada de urgencia, enfrentándose a los desafíos de obtener información y la falta de empatía.
Puntos Clave
- La comunicación clara es crucial para familiares de pacientes hospitalizados.
- Un médico vivió en primera persona las dificultades para obtener información sobre su madre.
- La amaurosis fugaz, una pérdida temporal de la visión, fue el motivo del ingreso.
- La pandemia normalizó las llamadas telefónicas a familiares, pero persisten barreras.
- La empatía del personal sanitario es fundamental, como destaca la película 'El Doctor'.
Ingreso de Urgencia y la Búsqueda de Información
Hace unas semanas, un médico recibió llamadas perdidas y un mensaje urgente de su padre. Su madre había ingresado en urgencias. Aunque se encontraba bien, debía permanecer en observación. La información inicial de su padre fue vaga. No entendía completamente las explicaciones médicas, lo cual es una situación común para muchos familiares.
El padre, como es habitual en estos casos, comenzó a relatar los hechos de forma cronológica. El médico, con su experiencia, filtró la información para obtener los datos relevantes. Este proceso de discernimiento es una práctica diaria para los profesionales de la salud.
"Los médicos nos dedicamos a eso, a desbrozar la maleza y la hierba alta que no interesa. Lo hacemos a diario, en las consultas de cualquier especialidad, utilizando preguntas que reconducen el relato del enfermo o de su familiar, en busca de datos relevantes que nos lleven al diagnóstico."
Diagnóstico: Amaurosis Fugaz
La madre había sufrido una amaurosis fugaz. Esta condición se caracteriza por una pérdida súbita y temporal de la visión en un ojo, causada por una interrupción del flujo sanguíneo a la retina. Este síntoma a menudo indica una condición subyacente, como arteriopatías o arritmias cardiacas, que requieren atención médica inmediata.
Dato Médico
La amaurosis fugaz es un signo de advertencia importante. Puede indicar problemas cardiovasculares graves, como la formación de trombos que podrían causar un accidente cerebrovascular si no se tratan a tiempo. Es crucial buscar atención médica de inmediato.
Los padres habían actuado correctamente al acudir a urgencias. El médico contuvo el impulso de reprocharles no haber avisado antes, una reacción común pero poco útil que solo aumenta la ansiedad.
La Espera y la Dificultad de Contacto
La preocupación por el ingreso de la madre era constante. ¿Habían detectado alguna arritmia como la fibrilación auricular, que favorece la formación de trombos? ¿Podría un pequeño trombo haber causado la ceguera transitoria?
El padre informó que la madre estaba tranquila, pero algo molesta por la espera. Era un día festivo en la comunidad, lo que implicaba una mayor lentitud en los procesos hospitalarios. La disponibilidad del teléfono móvil de la madre fue un alivio.
Contexto de la Comunicación Hospitalaria
En el entorno hospitalario actual, los teléfonos inteligentes y las aplicaciones de mensajería son herramientas vitales. Permiten a los pacientes comunicarse con sus familiares mientras esperan altas, traslados o la realización de pruebas, reduciendo la incertidumbre.
El médico habló con su madre. Le habían realizado un TAC, y había sido evaluada por neurólogo y oftalmólogo. Ambos descartaron algo grave, pero se quedaría ingresada bajo observación de neurología. La madre estaba tranquila, pero deseaba irse.
Al no poder obtener detalles técnicos de su madre, el médico tuvo una idea: pedir al médico de urgencias que lo llamara. Convenció a su madre de que explicara que su hijo era médico, vivía lejos y estaba preocupado.
La Experiencia de un Médico como Familiar
A lo largo de su carrera, el médico había realizado miles de llamadas a familiares de pacientes, especialmente cuando residían lejos. Consideraba esta tarea parte de sus funciones. Cuando el familiar era un colega, la comunicación solía ser más eficaz, permitiendo el uso de tecnicismos y comprendiendo la ansiedad que genera la lentitud del sistema.
- Comunicación efectiva: El lenguaje técnico entre colegas facilita la comprensión.
- Entender la incertidumbre: Un médico comprende mejor la preocupación de un familiar en el hospital.
- Eficiencia: La comunicación directa puede acelerar el proceso de información.
Por ello, la petición de que el médico de urgencias le llamara parecía lógica y pertinente. Se quedó esperando la llamada durante toda la tarde, pero nunca llegó. Al preguntar a su madre por WhatsApp, ella le informó que el enfermero le había dicho que al médico de guardia "no le gustaba informar por teléfono".
Barreras en la Comunicación Médica
Esta respuesta generó frustración. Durante la pandemia, las llamadas a familiares se volvieron una práctica común y necesaria. Se normalizó la transmisión de información vía telefónica. El médico hubiera entendido una objeción por revelación de datos personales, pero estaba dispuesto a identificarse y que su madre confirmara la relación.
La pregunta persistía: ¿por qué no quiso llamar? ¿Por qué usó al enfermero para comunicar su decisión? ¿Y si el enfermero no transmitió el mensaje correctamente?
Estadísticas de Comunicación
Según estudios recientes, más del 70% de los familiares de pacientes hospitalizados reportan dificultades para obtener información clara y oportuna del personal médico, lo que subraya la necesidad de mejorar los protocolos de comunicación.
El Sabor de la Propia Medicina: Empatía en la Sanidad
La situación recordó al médico la película de 1991, El Doctor, protagonizada por William Hurt. La trama sigue a un cirujano arrogante que, tras ser diagnosticado con cáncer, experimenta una transformación. Al convertirse en paciente, siente en carne propia el trato impersonal y la falta de empatía que él mismo solía dar a sus enfermos.
Origen de 'El Doctor'
La película está basada en el libro del Dr. Edward Rosenbaum, A Taste Of My Own Medicine (El sabor de mi propia medicina), publicado en 1988. Este libro es una reflexión sobre la importancia de la empatía en la práctica médica.
Esta película, que debería ser de visionado obligatorio en facultades de medicina y escuelas de enfermería, ilustra la importancia de ponerse en el lugar del paciente y sus familiares.
Si aquel médico no llamó por una simple "falta de gusto", el autor reflexionó que algún día, inevitablemente, conocería "el sabor de su propia medicina". Un concepto que el hinduismo y el budismo conocen como Karma, la ley de causa y efecto moral.
Al día siguiente, el neurólogo sí se comunicó. Le comentó sus impresiones diagnósticas, el tratamiento sugerido y las pruebas ambulatorias necesarias, dando de alta a su madre. Dedicó tres minutos de su tiempo, lo cual fue profundamente apreciado. El médico lo consideró un gran profesional.




