Investigadores de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) han detectado un aumento preocupante en los niveles de infección parasitaria en las chinches besuconas de la región fronteriza entre Estados Unidos y México. Este hallazgo eleva la preocupación sobre la posible transmisión local de la enfermedad de Chagas, una afección que puede ser debilitante.
Los insectos, recolectados cerca de hogares y áreas naturales, mostraron una prevalencia de infección parasitaria del 88.5%, un incremento significativo respecto a estudios anteriores. La enfermedad de Chagas, causada por el parásito Trypanosoma cruzi (T. cruzi), afecta a millones de personas a nivel global.
Puntos Clave
- La infección por T. cruzi en chinches besuconas de la frontera aumentó del 63.3% al 88.5% en pocos años.
- La enfermedad de Chagas, antes confinada a América Latina, es ahora una preocupación creciente en el Suroeste de EE. UU.
- Las chinches besuconas se recolectaron en El Paso, Texas, y el Sur de Nuevo México, incluyendo áreas residenciales y naturales.
- La fase crónica de la enfermedad puede ser asintomática por décadas, pero causa graves complicaciones cardíacas y gastrointestinales.
- Se recomiendan medidas preventivas como sellar hogares y mantener mascotas en interiores.
Preocupante aumento en la prevalencia parasitaria
El estudio, liderado por la Dra. Rosa Maldonado, profesora de Ciencias Biológicas de UTEP, y la Dra. Priscila S. G. Farani, profesora asistente en la Escuela de Farmacia de UTEP, reveló una tendencia al alza en las infecciones. En 2021, un estudio similar encontró que el 66% de las chinches besuconas de la región portaban el parásito. La cifra actual es 88.5%.
Esto representa un incremento del 25.2% en la prevalencia de la infección en tan solo unos años. Este dato subraya la necesidad de una mayor vigilancia y acciones de salud pública en la zona.
Dato Relevante
De 26 chinches besuconas recolectadas en el condado de El Paso y el Sur de Nuevo México, 22 dieron positivo para el parásito T. cruzi. Esto indica una alta tasa de infección en los insectos de la zona.
Metodología del estudio
Los investigadores de UTEP recolectaron chinches besuconas en varias localidades, incluyendo patios de casas, debajo de muebles de jardín y leña. También se realizaron capturas en el Parque Estatal Franklin Mountains, el área del campus de UTEP, la Preparatoria El Paso y Canutillo.
La recolección en áreas tanto urbanas como naturales sugiere que el problema no se limita a entornos rurales. Esto amplía el espectro de riesgo para la población local.
"La prevalencia de infección en chinches besuconas ha aumentado significativamente, del 63.3 por ciento en un estudio que realizamos en 2021 a ahora 88.5 por ciento, indicando una marcada tendencia al alza. Las infecciones de T. cruzi parecen estar aumentando", afirmó la Dra. Rosa Maldonado.
La enfermedad de Chagas: un riesgo creciente en el Suroeste
La enfermedad de Chagas, también conocida como Tripanosomiasis americana, está causada por el parásito Trypanosoma cruzi. Este parásito se transmite principalmente por las chinches besuconas, insectos hematófagos que suelen picar a las personas mientras duermen, a menudo cerca de los labios (de ahí su nombre común).
A nivel mundial, aproximadamente 6 millones de personas están afectadas por esta enfermedad. Tradicionalmente, la enfermedad se ha asociado con América Latina, pero los hallazgos recientes indican una expansión hacia el Suroeste de Estados Unidos.
Fases de la Enfermedad de Chagas
- Fase Aguda: Puede presentar síntomas iniciales como fiebre, fatiga, dolores corporales, dolor de cabeza, sarpullido, pérdida de apetito, diarrea y vómitos. Estos síntomas suelen ser leves y pueden pasar desapercibidos.
- Fase Crónica: Puede persistir durante décadas sin síntomas aparentes. Sin embargo, puede llevar a complicaciones graves como arritmias cardíacas, insuficiencia cardíaca y problemas gastrointestinales (megaesófago, megacolon).
La naturaleza asintomática de la fase crónica hace que la enfermedad sea particularmente peligrosa. Muchas personas no saben que están infectadas hasta que desarrollan complicaciones severas años después.
Medidas preventivas y futuras investigaciones
Ante este panorama, la Dra. Maldonado ha enfatizado la importancia de implementar medidas preventivas en los hogares y comunidades. Estas acciones pueden reducir significativamente el riesgo de exposición a las chinches besuconas y, por ende, al parásito.
Recomendaciones para la prevención:
- Sellado de hogares: Es crucial sellar grietas y espacios en paredes, techos y cimientos para evitar la entrada de insectos.
- Mascotas en interiores: Las mascotas también pueden contraer Chagas. Mantenerlas dentro de casa, especialmente por la noche, reduce su exposición.
- Eliminación de escombros: Retirar pilas de madera, rocas y otros escombros cerca de las casas. Estos son lugares comunes donde las chinches se refugian.
- Mosquiteros: Instalar mosquiteros en ventanas y puertas ayuda a mantener alejados a los insectos.
- Luces exteriores: Apagar las luces exteriores por la noche, ya que la luz puede atraer a las chinches besuconas.
El equipo de UTEP planea un estudio adicional en el próximo año. Este estudio se enfocará en la población local de El Paso para determinar si ya hay personas portando la enfermedad. Esta investigación será fundamental para comprender la extensión de la transmisión humana en la región.
La creciente presencia del parásito T. cruzi en chinches besuconas de la frontera subraya la necesidad de una mayor conciencia pública y acciones de salud preventiva. La colaboración entre investigadores, autoridades de salud y la comunidad será clave para mitigar los riesgos asociados a la enfermedad de Chagas en el Suroeste de Estados Unidos.




