El pluriempleo se ha convertido en una característica estructural del mercado laboral en España. Un estudio reciente revela que el 55% de los profesionales españoles ha tenido que compaginar varios trabajos en algún momento de su carrera para hacer frente a sus obligaciones económicas. Actualmente, uno de cada diez trabajadores mantiene esta situación.
Esta tendencia no responde a una elección personal, sino a una necesidad económica clara. La pérdida de poder adquisitivo y el aumento del coste de vida son los factores principales que empujan a los empleados a buscar fuentes de ingresos adicionales, a menudo con un alto coste para su bienestar personal y su salud.
Puntos Clave
- El 55% de los trabajadores en España ha tenido más de un empleo a la vez en algún momento de su vida profesional.
- La principal motivación es económica: el 41% busca aumentar ingresos y el 24% necesita cubrir gastos básicos.
- Más de un tercio de los pluriempleados (34,5%) reporta efectos negativos en su salud, como estrés y fatiga.
- El fenómeno se concentra en sectores como hostelería (30%) y comercio (24%), aunque afecta a casi todas las áreas.
- Tres de cada cuatro personas en esta situación dejarían su segundo empleo si mejoraran las condiciones de su trabajo principal.
Una respuesta a la presión económica
La decisión de aceptar un segundo o incluso un tercer empleo rara vez es voluntaria. Según datos de un informe de Randstad, que encuestó a más de 4.500 profesionales, las razones económicas son el motor principal detrás de este fenómeno. Un 41% de los pluriempleados lo hace para incrementar sus ingresos mensuales.
Además, un 24% afirma que necesita un segundo trabajo exclusivamente para poder cubrir sus gastos básicos, como la vivienda, la alimentación y los suministros. La inestabilidad del empleo principal también es un factor determinante para el 22% de los encuestados, que buscan en otros trabajos una red de seguridad ante la falta de garantías.
El contexto salarial en España
La situación económica general agrava esta tendencia. A finales de 2024, el salario medio en España se situaba en 32.587 euros anuales, una cifra considerablemente inferior a la media de la Unión Europea, que alcanza los 37.863 euros. Esta brecha salarial, combinada con la inflación y el encarecimiento de la vivienda, crea un escenario donde un solo salario a menudo es insuficiente.
Solo una minoría, apenas un 8%, declara que sus motivos para pluriemplearse son de carácter personal o vocacional, como desarrollar una pasión o adquirir nuevas habilidades. Esto demuestra que, para la gran mayoría, tener varios trabajos es una estrategia de supervivencia más que una elección de desarrollo profesional.
El alto coste personal del pluriempleo
Aunque tener múltiples empleos puede proporcionar un alivio financiero a corto plazo, sus consecuencias a largo plazo son significativas. Más de un tercio de los trabajadores que compaginan empleos reconocen sufrir efectos negativos directos sobre su calidad de vida.
Impacto en la salud física y mental
El informe detalla que el 23,5% de los pluriempleados sufre fatiga crónica o estrés como resultado de las largas jornadas laborales y la falta de descanso. Esta presión constante no solo afecta el rendimiento, sino que también deteriora la salud general.
"El aumento del pluriempleo está directamente relacionado con la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de la vida. No sorprende que el salario siga siendo la razón principal", explica Andrés Menéndez, director general de Randstad Trabajo Temporal.
Adicionalmente, un 11% de los encuestados admite que esta situación ha tenido consecuencias directas en su salud y ha dañado sus relaciones personales. La falta de tiempo para la familia, los amigos y el ocio es una queja común que contribuye al aislamiento social y al agotamiento emocional.
Una situación que se cronifica
Lejos de ser una solución temporal, para muchos el pluriempleo se convierte en una condición permanente. Los datos muestran que el 30% de las personas que compaginan trabajos llevan haciéndolo durante más de tres años. Esto indica que no se trata de una medida para superar un bache económico puntual, sino de una realidad estructural para una parte importante de la población activa.
Sectores y regiones más afectados por el fenómeno
El pluriempleo no se distribuye de manera uniforme en el mercado laboral español. Hay sectores y comunidades autónomas donde esta práctica es mucho más habitual, generalmente vinculados a la estacionalidad y a salarios más bajos.
Los sectores con mayor pluriempleo
- Hostelería y turismo: 30%
- Comercio y atención al cliente: 24%
- Transporte y logística: 17%
- Producción y manufactura: 15,5%
Estos sectores se caracterizan a menudo por ofrecer contratos a tiempo parcial, jornadas irregulares y salarios que dificultan cubrir todos los gastos con un único empleo. Sin embargo, el fenómeno es transversal y se extiende a otras áreas como la educación y la sanidad, lo que demuestra su alcance generalizado.
Diferencias geográficas notables
A nivel regional, también existen grandes disparidades. Las Islas Baleares lideran el ranking, con un sorprendente 84,2% de los trabajadores que afirman haber compaginado empleos en algún momento. Esta cifra, muy por encima de la media nacional del 54,8%, se explica en gran medida por la fuerte estacionalidad de su economía, basada en el turismo.
Otras comunidades con altas tasas de pluriempleo son la Región de Murcia, con un 62,7%, y Navarra, con un 62,6%. Estas cifras reflejan las particularidades de sus respectivos mercados laborales y las dificultades económicas que enfrentan sus trabajadores.
Un síntoma de la precariedad laboral
Más allá de las estadísticas, el crecimiento del pluriempleo pone de manifiesto un problema de fondo en el mercado de trabajo español: la incapacidad de ofrecer empleos estables con salarios dignos para una parte significativa de la población.
La opinión de los propios trabajadores es contundente. Tres de cada cuatro personas pluriempleadas (75%) aseguran que renunciarían a sus trabajos adicionales si las condiciones de su empleo principal mejoraran, ya sea a través de un mejor salario o una mayor estabilidad.
En contraste, solo un 6% afirma disfrutar de esta dinámica laboral, lo que confirma que el pluriempleo es visto mayoritariamente como una carga impuesta por las circunstancias. Esta situación se perfila no como una oportunidad, sino como un claro indicador de desigualdad estructural, donde miles de personas se ven forzadas a multiplicar sus esfuerzos a costa de su propio bienestar físico y emocional.




